<?xml version='1.0' encoding='UTF-8'?><?xml-stylesheet href="http://www.blogger.com/styles/atom.css" type="text/css"?><feed xmlns='http://www.w3.org/2005/Atom' xmlns:openSearch='http://a9.com/-/spec/opensearchrss/1.0/' xmlns:georss='http://www.georss.org/georss' xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'><id>tag:blogger.com,1999:blog-3709985785040367529</id><updated>2012-02-16T18:01:05.973-08:00</updated><category term='adam smith'/><category term='yoani'/><category term='democracia'/><category term='venezuela'/><category term='reflexiones'/><category term='cortázar'/><category term='cibergüenza'/><category term='urbano'/><category term='gorki'/><category term='gendarme necesario'/><category term='enmienda'/><category term='benedetti'/><category term='chirinos'/><category term='la cibergüenza'/><category term='periodismo'/><category term='constitución'/><category term='nap'/><category term='cuba'/><category term='mujer'/><category term='chávez'/><category term='fútbol'/><category term='tic'/><title type='text'>Ciber GÜENZA</title><subtitle type='html'>Acá se permite alguna que otra nimiedad envuelta en singulares importancias</subtitle><link rel='http://schemas.google.com/g/2005#feed' type='application/atom+xml' href='http://laciberguenza.blogspot.com/feeds/posts/default'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3709985785040367529/posts/default?max-results=100'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://laciberguenza.blogspot.com/'/><link rel='hub' href='http://pubsubhubbub.appspot.com/'/><author><name>Ysabel Briceño</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><generator version='7.00' uri='http://www.blogger.com'>Blogger</generator><openSearch:totalResults>16</openSearch:totalResults><openSearch:startIndex>1</openSearch:startIndex><openSearch:itemsPerPage>100</openSearch:itemsPerPage><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3709985785040367529.post-8516286612969027990</id><published>2010-08-30T08:22:00.000-07:00</published><updated>2010-08-31T07:06:31.546-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='cuba'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='chávez'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='venezuela'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='yoani'/><title type='text'>La sombra de una generación</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://4.bp.blogspot.com/_6GNeakqH1Bw/THvYgBVaW0I/AAAAAAAAAPM/eW6gfV0xLbo/s1600/habana.jpeg"&gt;&lt;img style="float: right; margin: 0pt 0pt 10px 10px; cursor: pointer; width: 200px; height: 150px;" src="http://4.bp.blogspot.com/_6GNeakqH1Bw/THvYgBVaW0I/AAAAAAAAAPM/eW6gfV0xLbo/s200/habana.jpeg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5511236613643590466" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: right;"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;A Alex, Mena, Poey, Liseth, Soraya, Raixi y Adela&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Llegué a &lt;st1:personname productid="La Habana" st="on"&gt;La Habana&lt;/st1:personname&gt; un 3 de diciembre de 1993. En el avión el piloto había anunciado, antes de aterrizar, que Rafael Caldera sería presidente por segunda vez, al resultar ganador de aquella atípica contienda electoral venezolana embadurnada por coaliciones nuevas que pretendían dar respuesta a una sociedad agotada por los vicios de&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;corrupción y mala gestión de lo público. Éramos una sociedad que empezaba a exigir cambios en la gerencia del país y que, a punta de cansancio, flirteaba discretamente con una voz militar que se atrevió a decir entre cámaras de TV “por ahora hemos fracasado”, ante un Golpe de Estado sorpresivo. &lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;No recuerdo por qué nuestra partida al Festival Internacional de Cine de &lt;st1:personname productid="La Habana" st="on"&gt;La Habana&lt;/st1:personname&gt; coincidía con las elecciones presidenciales en Venezuela, pero ahora veo con claridad que a ninguno de los de aquel grupo de estudiantes nos importó sacrificar ese derecho ciudadano de elegir a los gobernantes: habíamos crecido en un ambiente de tranquila repartición del poder entre copeyanos y adecos y, pese a los matices novedosos, sabríamos que nada pasaría si no acudíamos a las urnas electorales, porque todo seguiría igual.&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;En cambio, sí era nuestro sueño llegar al lugar donde se fabricaban aquellas melodías lánguidas pero irreverentes, telón de fondo insoslayable en los pasillos universitarios para soñar con un mundo mejor. La tierra de donde se exportaban &lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;las ilusiones con un paquete de voces existenciales como las de Silvio Rodríguez y Pablo Milanés, mercancía que quedó como herencia de una lucha sesentona para mantener vivas las hormonas políticas de los jóvenes de América Latina.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Contamos rápidamente con anfitriones espontáneos que se ganaron nuestra confianza para fungir como francos y cálidos guías por las rutas de la ciudad. Nuestras ansias de conocer el mundo habanero con las ansias de aquellos cinco estudiantes de economía de -al menos- escuchar cuentos distintos se combinó favorablemente. Al segundo día decidimos quitarnos el gorrito de turista y comernos &lt;st1:personname productid="La Habana" st="on"&gt;La Habana&lt;/st1:personname&gt; entre las rutas ocultas que no aparecen establecidas por las agencias de viajes, haciendo caso omiso a sus recomendaciones. Debo decir que eran nuestros amigos anfitriones, como es natural, fieles representantes de la juventud comunista del momento.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Haber conocido &lt;st1:personname productid="La Habana" st="on"&gt;La Habana&lt;/st1:personname&gt; en pleno auge de lo que se denominó el período especial ha sido una de las mejores experiencias de mi vida. Aquellas escenas de la ciudad, muy parecidas a las imágenes en blanco y negro de los años cuarenta y cincuenta, se fueron metiendo poco a poco por cada intersticio de mi existencia, con la única intermediación que conferían las subjetividades de un grupo, cuyos miembros construían sus pequeños sueños de una manera distinta.&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Y digo pequeños sueños porque mis ilusiones de reportera exótica sobre los asuntos cubanos, acomodadas de acuerdo al número de canciones tarareadas de la nueva trova, fueron ajustándose al punto exacto de lo que la realidad real me permitía. Muchas de esas ilusiones fueron castigadas por la inimaginada situación de escasez &lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;que vivía Cuba en aquel momento. La esperanza que brotaba desde aquellas calles no alcanzaba a referirse a ese Mundo Mejor con mayúsculas, &lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;pues apenas empezábamos a repasar las estrictas premisas teóricas que -en forma materialista y dialéctica- justificaban la situación cubana, las conversas del malecón se enmohecían con los comentarios de mis amigos locales acerca de vender la bicicleta por no tener suficiente calorías para pedalear, o la idea de aspirar una mayor ración mensual de alimento, o un público que se excitaba (al ver la película ganadora Fresa y Chocolate) con la cena de Lezama Lima, todo una escena que hubiera resultado estéticamente interesante si no hubiera sido por la terrible ausencia de ingredientes en la ciudad para disfrutar una comida decente fuera de las pantallas. De quién era la culpa de todo aquello fue el punto de partida permanente de nuestras discusiones, las cuales terminaban en buen paso gracias a la astucia de todos para brindar con el “chispetrén” elaborado en forma casera. &lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Aquella buena impresión de un colectivo con gran capacidad lectora, casi de otras décadas, logró entusiasmarme hasta constatar &lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;que las posibilidades de crítica se agotaban rápidamente en medio de consignas perdidas, enmarañadas en el tiempo. Aquella gente había repasado sólo las páginas de los autores que se consideraban aptos para mantener la única verdad que conocían. &lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;Sentí que a aquello le faltaba contraste. Cuando la discusión entre el grupo se ponía crítica, el único asidero que salía a flote era “resistir”, atendiendo al mandato del comandante Fidel Castro, ese&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;hombre que había logrado justificar su eterna presencia en el poder gracias a las ramificaciones que habían dejado sus sueños&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;en el subconsciente de un colectivo obediente. &lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;En medio de una isla deprimida por su casi nula capacidad de producción de -al menos- alimentos para satisfacer las necesidades mínimas de una población, &lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;empecé a preguntarme si aquello no se trataba de un laboratorio caribeño cuya única consigna de orgullo era resistir. Vigilados por comunistas y capitalistas mundiales, amigos y enemigos externos, no les había quedado espacio para precisar las contradicciones internas, como abuso del poder, incapacidad para gobernar y cuestionar el mundo chiquitico en el que vivían. Constaté –y escribí en mi libreta de notas- que lo malo de este tipo de revoluciones es que la lucha se pervierte cuando el camino es muy largo, porque la torpeza del poder no permite marcha atrás; entonces todos se hunden en sueños que se defienden con ceguera, sin mirar el desastre interno que la naturaleza humana es capaz de provocar cuando se sienta a esperar al enemigo de afuera. &lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Pero debo decir&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;que, pese a tener frente a nuestros ojos una realidad que cada quien interpretaba de manera distinta, no tardamos mucho en reconocer en el grupo los códigos comunes de una generación que había crecido en décadas más sosegadas para los gustos de la guerra; ellos –mis amigos cubanos- &lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;y nosotros –sus amigos venezolanos- recogíamos frutos de sueños que no habían sido escogido por nosotros, en un camino que nos habían dejado nuestros antecesores y en el que navegábamos sin chistar hasta ese momento. En voz baja, casi silentes, nos preguntábamos si –ante la tendencia criolla de mal gobernar- no sería mejor levantar cabeza desde opiniones diversas, con opciones distintas que no fuesen fustigadas por una sola voz. &lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Regresé convencida de que le correspondería a nuestra generación construir nuevos sueños, desligados de los amarres teóricos que habían resultado exitosos en ese siglo.&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;Más allá de los estereotipos oxidados de lucha, imperio, salvación, socialismo, muerte, enemigo, fidelidad, empecé a suponer que para enfrentarse a los problemas derivados de los excesos del capitalismo, tendríamos que sembrar esperanzas entre conceptos como ciudadanía, responsabilidad social y ecológica, &lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;vigilancia colectiva, productividad. &lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;En teoría, a nosotros nos tocaría más fácil que a los amigos que dejé en &lt;st1:personname productid="La Habana" st="on"&gt;La Habana&lt;/st1:personname&gt;, quienes tendrían que esperar que las viejas generaciones murieran para empezar a &lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;hacerse en voz alta las preguntas que resultaran incómodas para lo establecido. &lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;Juro que nunca llegué tan siquiera a presentir en aquellos días del malecón que el desencanto de mi país estaba abriéndole un puente lento a un militar que, una vez en el poder, desempolvaría los viejos métodos de la guerra y que, con su sola voz, reduciría a Venezuela en buenos y malos, una terrible simplificación de la realidad que ahoga la autocrítica. &lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Diecisiete años después, tendría en mis manos &lt;a href="http://www.desdecuba.com/generaciony"&gt;los escritos de la cubana Yoani&lt;/a&gt;, miembro de mi generación y de aquellos amigos cubanos. Al leerla, se me alborotaría una vorágine de sentimientos ante un grupo de personas de mi edad que en Cuba levantan valientemente sus demandas ciudadanas en medio de señalamientos perversos sobre su condición de enemigos internos pagados por el imperialismo, tan sólo por decir lo que pocos se atreven a decir, y en una forma distinta. Bien lejos de mi imaginación, suponer que en estos tiempos yo leería que la vacuna contra la gripe bloggera desatada en &lt;st1:personname productid="La Habana" st="on"&gt;La Habana&lt;/st1:personname&gt; se basa en “la difamación, las acusaciones de que somos fabricados por &lt;st1:personname productid="la CIA" st="on"&gt;la CIA&lt;/st1:personname&gt; y el intento de hacer parecer que no somos parte del pueblo”, y que me sentiría parte de ese club.&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Recordaría a Chávez cuando, con su arrogancia crecida en el poder, arrincona mi voz al identificar con “las cúpulas podridas oligarcas defendidas desde afuera por el imperio”,  cualquier mínima posibilidad de disenso. Recordaría a quienes han logrado una revolución a punta de responsabilidad y no de discursos patrióticos que reducen la vida a un campo de batalla. Revisaría nuestros errores del pasado. Trataría de imaginarme el camino que habrían seguido aquellos amigos cubanos. Recordaría las letras lánguidas e irreverentes. Y me preguntaría cuál es el corazón que está pariendo esta era.&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;___________________________&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Sobre el tema, tambié escribí hace un tiempito: &lt;a href="http://laciberguenza.blogspot.com/2008/09/gorki-el-hombre-porno.html"&gt;Gorki, el hombre porno&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3709985785040367529-8516286612969027990?l=laciberguenza.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://laciberguenza.blogspot.com/feeds/8516286612969027990/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3709985785040367529&amp;postID=8516286612969027990' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3709985785040367529/posts/default/8516286612969027990'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3709985785040367529/posts/default/8516286612969027990'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://laciberguenza.blogspot.com/2010/08/la-sombra-de-una-generacion.html' title='La sombra de una generación'/><author><name>Ysabel Briceño</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_6GNeakqH1Bw/THvYgBVaW0I/AAAAAAAAAPM/eW6gfV0xLbo/s72-c/habana.jpeg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3709985785040367529.post-4636358332098164969</id><published>2010-06-27T14:30:00.000-07:00</published><updated>2010-06-28T04:45:38.069-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='periodismo'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='fútbol'/><title type='text'>Árbitros y periodistas: ocupaciones sobre el mismo terreno</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://1.bp.blogspot.com/_6GNeakqH1Bw/TCfIPMMf3PI/AAAAAAAAAO0/F9CllvypLws/s1600/gol.jpeg"&gt;&lt;img style="float: right; margin: 0pt 0pt 10px 10px; cursor: pointer; width: 131px; height: 82px;" src="http://1.bp.blogspot.com/_6GNeakqH1Bw/TCfIPMMf3PI/AAAAAAAAAO0/F9CllvypLws/s200/gol.jpeg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5487574834271476978" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;A propósito de la celebración del día del periodista en Venezuela, no nos quedó otra que &lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;ceder ante otra (gran) fiesta, posando los ojos del alma sobre las canchas de Sudáfrica y compartiendo con el mundo la gala de emociones&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;que significa ese fenómeno del fútbol. Las ofrendas florales y las reflexiones sobre la profesión del comunicador fueron rápidamente sustituidas por la prioridad establecida de balón y cancha. En cierta forma se agradece, porque se redujo el riesgo de tener que calarse tanto argumento desteñido ante la defensa de una ocupación que si se sigue viendo con los ojos del siglo XX se va a quedar un día de éstos mirándose el ombligo en solitario. Sin hablar de otros discursos maniqueístas que suelen darse colita con estas celebraciones y que ahogan la autocrítica por el sólo hecho de mantenerse en guardia ante los ataques.  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;De tal manera que he descubierto la utilidad del fútbol para evitar males mayores. Pero si se le mira con ojos maliciosos, de esos que se requieren eventualmente, podemos decir que, más allá de la taquicardia ocasionada entre patadas, empujones, picardías y cierta estrategia, dos partidos de fútbol fueron la mejor advertencia para la ocupación del periodista: pudimos ver el comprometido papel de quien, aunque tenga aún el poder de decidir los goles de esta vida, no podría dormir tranquilo ante tanta evidencia atestiguada por millones de personas sobre un terreno en el que todos somos árbitros.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Resultó interesante que dos de los mejores árbitros de un mundial de fútbol no sólo sean capaces de equivocarse, sino que, al darse cuenta de su error, no pudieran retroceder una decisión injusta; aunque lo nuevo, como se sabe, es que en cada rincón del mundo, en forma paralela, existió un árbitro que cómodamente en su casa fue capaz de determinar la certeza de tal  decisión, gracias a la milimétrica precisión que ofrecen las tecnologías de información y comunicación (TIC). Es el mundo como un balón vigilado en forma virtual. &lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Segundos después de haberse dado un pitazo, el árbitro de fútbol de estos tiempos tiene que preguntarse si tiene sentido su función única sobre una cancha vigilada por millones de personas. En este momento es cosa, por supuesto, de &lt;st1:personname productid="la FIFA" st="on"&gt;la FIFA&lt;/st1:personname&gt;, pero podemos atrevernos a advertir que este asunto no es aislado. La organización mundial del fútbol enseguida planteó que no podría cederse ante las nuevas tecnologías, defendiendo el error humano como parte de la naturaleza del fútbol; no puedo entender cómo la injusticia pueda justificarse de esta manera. Yo creo que bastante humana se hace una actividad como el fútbol con esa impredecible conducta de los jugadores sobre la cancha, pese a los pronósticos de los analistas. No es por nada, pero las &lt;a href="http://www.el-nacional.com/mundial/index.php?contenido=noticia&amp;amp;noticia_id=366"&gt;declaraciones d&lt;/a&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;&lt;a href="http://www.el-nacional.com/mundial/index.php?contenido=noticia&amp;amp;noticia_id=366"&gt;el secretario general de la FIFA&lt;/a&gt; &lt;/span&gt;son casi tan absurdas como seguir defendiendo en otros terrenos la casi total autoridad que el siglo XX le otorgara a los profesionales de la comunicación, para decidir las emociones cotidianas, enrumbadas por goles noticiosos. &lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Una gran metáfora se posa sobre la cancha de fútbol, haciéndole un guiño a los que suponen que las profesiones son inalterables. Ante tanto árbitro capaz de vigilar el oficio de la narrativa cotidiana, además de las posibilidades que generan las TIC para desconcentrar  esa actividad de  asociar, contrastar y comunicar, es válido preguntarse si los periodistas no debemos entrar, junto a los árbitros de fútbol a la fila de profesionales que deben poner su armadura con honestidad y amplitud y comprender que los roles se transforman y que, ante una lógica virtual, colaborativa, de construcción de redes, algunas ocupaciones deben montarse en un banquito y haciéndose eco de la inteligencia que debe imperar en quienes por un tiempo se les hubiera dado la función de decidir goles y discursos, moderar la vida de otra manera. Y, digo yo, sería una forma de evitar las excusas para que otros árbitros con talante mesiánico nos metan un gol no aspirado sobre el terreno. &lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3709985785040367529-4636358332098164969?l=laciberguenza.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://laciberguenza.blogspot.com/feeds/4636358332098164969/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3709985785040367529&amp;postID=4636358332098164969' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3709985785040367529/posts/default/4636358332098164969'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3709985785040367529/posts/default/4636358332098164969'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://laciberguenza.blogspot.com/2010/06/arbitros-y-periodistas-ocupaciones.html' title='Árbitros y periodistas: ocupaciones sobre el mismo terreno'/><author><name>Ysabel Briceño</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_6GNeakqH1Bw/TCfIPMMf3PI/AAAAAAAAAO0/F9CllvypLws/s72-c/gol.jpeg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3709985785040367529.post-245371305716103204</id><published>2010-03-08T20:20:00.000-08:00</published><updated>2010-03-09T04:33:34.935-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='mujer'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='la cibergüenza'/><title type='text'>Celebraciones rupestras(es) con testigas(os)  amaestradas(os)</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://1.bp.blogspot.com/_6GNeakqH1Bw/S5XNuZxkEuI/AAAAAAAAAOM/p7pKI_NkMaY/s1600-h/mujer.jpg"&gt;&lt;img style="float:right; margin:0 0 10px 10px;cursor:pointer; cursor:hand;width: 129px; height: 108px;" src="http://1.bp.blogspot.com/_6GNeakqH1Bw/S5XNuZxkEuI/AAAAAAAAAOM/p7pKI_NkMaY/s200/mujer.jpg" border="0" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5446485521450930914" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: rgb(51, 51, 51); line-height: 16px; "&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:arial;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:medium;"&gt;Un amigo con cierta alma femenina sugería compilar –por pura curiosidad sociológica- aquellos desdichados comentarios que terminan en el Día Internacional de la Mujer revelándonos como las protagonistas de discursos portátiles, en el que tanto pasado humillante nos hace ver en el espejo como las cenicientas de ahora, contentas por haber encontrado nosotras mismas los zapatos, mandado al sapo al infierno, aceitado las ruedas de la carroza y sentirnos feliz de tanto heroísmo.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="line-height: 115%; color: rgb(51, 51, 51); "&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:arial;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:medium;"&gt;No quisiera sabotear la inédita lista de mi amigo, pero sí me provoca sugerir que sea encabezada por el discurso de Evo Morales, en el que comentó, que &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="apple-style-span"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"  style=" ;color:black;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:arial;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:medium;"&gt;"habrá más ministras si prueban que trabajan bien" (el énfasis es de un malicioso diario). &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:arial;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:medium;"&gt;Sólo resta esperar que con este llamado muy pronto el Ministerio Boliviano de Selección de Bondades de Género reciba las carpetas de la larga cola de mujeres que llevarán sus referencias como buenas trabajadoras y el comité de ministros realice la selección de las mejores candidatas, de acuerdo a la pauta del presidente de Bolivia: &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="apple-style-span"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="line-height: 115%; color: rgb(17, 17, 17); "&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:arial;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:medium;"&gt;“si las mujeres, como siempre, son transparentes, honestas, trabajadoras y lo demuestran, un 70, 80 ó 90 por ciento (del gabinete) pueden ser de ministras”. Espero que no nos defrauden, “como siempre", y "lo demuestren".&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="line-height: 115%; color: rgb(51, 51, 51); "&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:arial;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:medium;"&gt;Todo esto me hace acordar de una fatídica pinta merideña, cuyo autor imagino debe haber sido el &lt;a href="http://www.elchiguirebipolar.com/"&gt;Chigüire Bipolar&lt;/a&gt;, y que aún permanece en una transversal entre la avenida dos y tres como homenaje al humor venezolano: “las mujeres también piensan”. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;&lt;span class="apple-style-span"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="line-height: 115%; color: rgb(51, 51, 51); "&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:arial;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:medium;"&gt;Como sugerencia adicional, espero que la lista de mi amigo no se olvide de agradecer también a Chávez sus sabios consejos dirigidos a la mujer de este siglo: “Si son socialistas, mejor”.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;&lt;span class="apple-style-span"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="line-height: 115%; color: rgb(51, 51, 51); "&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:arial;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:medium;"&gt;Yo, que formo parte de una generación que ha visto trascender el rol que otrora recayera sobre muchas de nuestras abuelas, agradezco a la revolución industrial, al movimiento obrero y a las huelgas griegas de corte sexual por los favores concedidos, pero me gustaría proponer que el día de la mujer se celebre junto al día de la fraternidad culinaria, a ver si los olores y sabores de otra fiesta logran distraer tanta cursilería discursiva con nosotras como centro de mesa. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;&lt;span class="apple-style-span"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="line-height: 115%; color: rgb(51, 51, 51); "&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:arial;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:medium;"&gt;Acabo de leer en el twitter, el comentario que inteligentemente podría cerrar esta día como corolario. Reenviado por &lt;a href="http://www.twitter.com/NelsonBocaranda"&gt;@NelsonBocaranda&lt;/a&gt;, el  mensaje de &lt;a href="http://www.twitter.com/saconsalvi"&gt;@saconsalv&lt;/a&gt;i: “Si no hubieran oído tantas pendejadas, ¡qué felices habrían sido las mujeres en su día!”.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="line-height: 115%; color: rgb(51, 51, 51); "&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:arial;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:medium;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;  &lt;span class="apple-style-span"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:arial;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:medium;"&gt;Mañana será otro día Simón Alberto. Y quizás seamos felices.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt; &lt;/span&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3709985785040367529-245371305716103204?l=laciberguenza.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://laciberguenza.blogspot.com/feeds/245371305716103204/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3709985785040367529&amp;postID=245371305716103204' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3709985785040367529/posts/default/245371305716103204'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3709985785040367529/posts/default/245371305716103204'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://laciberguenza.blogspot.com/2010/03/celebraciones-rupestrases-con.html' title='Celebraciones rupestras(es) con testigas(os)  amaestradas(os)'/><author><name>Ysabel Briceño</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_6GNeakqH1Bw/S5XNuZxkEuI/AAAAAAAAAOM/p7pKI_NkMaY/s72-c/mujer.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3709985785040367529.post-6061556394479671538</id><published>2010-02-18T09:15:00.000-08:00</published><updated>2010-02-18T09:45:55.370-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='nap'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='cibergüenza'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='tic'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='venezuela'/><title type='text'>Cuando los demás vienen, nosotros vamos</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://4.bp.blogspot.com/_6GNeakqH1Bw/S313s-pp-nI/AAAAAAAAANc/ExMOzNIda2c/s1600-h/tortuga_liebre.jpg"&gt;&lt;img style="float:left; margin:0 10px 10px 0;cursor:pointer; cursor:hand;width: 124px; height: 112px;" src="http://4.bp.blogspot.com/_6GNeakqH1Bw/S313s-pp-nI/AAAAAAAAANc/ExMOzNIda2c/s200/tortuga_liebre.jpg" border="0" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5439635539549092466" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: right;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:arial;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="line-height: 18px;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:x-small;"&gt;&lt;i&gt;(Me perdonan tanta seriedad iNAPropiada)&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="line-height: 115%; "&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:arial;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:small;"&gt;El NAP (Network Access Point o punto de acceso a Internet) no es una preocupación nueva. Cuando hace un poco más de una década, aún a esa tostada llamada Internet no se le veía mucho queso,  un grupo de académicos en Venezuela empezó a advertir que era necesario establecer un punto único para solventar problemas económicos y técnicos en el flujo de datos que circulaba por la red en América Latina. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="line-height: 115%; "&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:arial;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:small;"&gt;Durante este período casi todos los países de la región lograron poner de acuerdo a los involucrados en el mercado del sector de las telecomunicaciones, lo que significó una madurez para alcanzar objetivos comunes en el marco de libre competencia. Menos Venezuela, entre otras cosas, por el peso que significaba CANTV en la negociación, antes privada, y luego (nuevamente) del Estado.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="line-height: 115%; "&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:arial;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:small;"&gt;Después de dos intentos históricos infructuosos, y cuando ya el NAP no es una preocupación para nadie, entre otras cosas porque la tendencia a la baja en los precios internacionales de conexión han ido solventando las antiguas preocupaciones, en Venezuela empieza a sonar el tema con insistencia, gracias a una política oficial que promueve una idea de soberanía, como si se tratara de descubrir el tema.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="line-height: 115%; "&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:arial;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:small;"&gt;E&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"  style="line-height: 115%;  color:black;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:arial;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:small;"&gt;l NAP es propuesto más recientemente en Venezuela por un Estado que asume claramente el manejo de la información dentro de ámbitos estratégicos y de seguridad nacional. &lt;a href="http://www.mppti.gob.ve/upload/docs/pntiysp_completo.pdf"&gt;El Plan Nacional de Telecomunicaciones, Informática y Servicios Postales 2007-2013&lt;/a&gt; (aunque ya no debe estar vigente por la eliminación reciente y sorpresiva del ministerio que lo acogía) incluía entre sus cinco Líneas Generales la de Soberanía e independencia tecnológica, con un objetivo claro: “Maximizar el tráfico (voz, datos y video) local y regional dentro del territorio nacional (NAP)”, minimizando así “el riesgo para la soberanía e independencia, así como los costos derivados de la actual necesidad de ‘enrrutar’ (sic) el tráfico nacional y regional de voz, datos y video hacia la red (WWW) a través de nodos dependientes o regulados por países afines al poder hegemónico actual”.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"  style="line-height: 115%;  color:black;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:arial;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:small;"&gt;Esta idea es coherente con lo que se lee en un borrador que no quiso ser reconocido por el sector oficial, pero que circuló hace más de un año como un nuevo &lt;a href="http://www.cptm.ula.ve/ciudadinnovacion/pdfs/proyecto_reducido.pdf"&gt;proyect&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"  style="line-height: 115%;  color:black;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:arial;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:small;"&gt;&lt;a href="http://www.cptm.ula.ve/ciudadinnovacion/pdfs/proyecto_reducido.pdf"&gt;o de &lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;st1:personname productid="la Ley Orgánica" st="on"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:arial;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:small;"&gt;&lt;a href="http://www.cptm.ula.ve/ciudadinnovacion/pdfs/proyecto_reducido.pdf"&gt;la Ley Orgánica&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/st1:personname&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:arial;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:small;"&gt;&lt;a href="http://www.cptm.ula.ve/ciudadinnovacion/pdfs/proyecto_reducido.pdf"&gt; de Telecomunicaciones, Informática y Servicios Postales&lt;/a&gt;, y en el que se anuncia en la disposición 18 de las disposiciones finales la creación de un Punto de Acceso Nacional promovido por el Estado:  &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-align: justify;line-height:normal"&gt;&lt;i&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:arial;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:small;"&gt;“El Ejecutivo Nacional creará un punto de interconexión o punto de acceso a la red de los proveedores de servicios de internet, con la finalidad de manejar el tráfico con origen y destino en el espacio geográfico de &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;st1:personname productid="la República" st="on"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:arial;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:small;"&gt;la República&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/st1:personname&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:arial;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:small;"&gt;, al objeto de utilizar de manera más eficiente las redes del país dado el carácter estratégico del sector”.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-align: justify;line-height:normal"&gt;&lt;i&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"  style="mso-ansi-language:ES-TRAD;color:black;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:arial;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:small;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-style: normal; line-height: 18px; "&gt;Ahora bien, si todos los demás países lo han hecho y ahora el Estado venezolano lo asoma,  ¿por qué tanta alharaca? Algunas razones para discutir:&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoListParagraphCxSpFirst" style="text-align:justify;text-indent:-18.0pt; mso-list:l0 level1 lfo1"&gt;&lt;/p&gt;&lt;ul&gt;&lt;li&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"  style="line-height: 115%;  color:black;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:arial;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:small;"&gt;-&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font:7.0pt &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:arial;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:small;"&gt;    &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"  style="line-height: 115%;  color:black;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:arial;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:small;"&gt;El NAP fue un proceso de acuerdo entre los actores del mercado de diversos países, en los que en algunos casos el Estado participó como mediador entre las posibles diferencias, con la idea de garantizar solvencia en la negociación en beneficio de la sociedad.  &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/li&gt;&lt;li&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"  style="line-height: 115%;  color:black;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:arial;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:small;"&gt;-&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font:7.0pt &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:arial;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:small;"&gt;     &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"  style="line-height: 115%;  color:black;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:arial;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:small;"&gt;El NAP constituyó un proceso de madurez para regular las dificultades, más económicas que políticas, del uso de Internet.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/li&gt;&lt;li&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"  style="line-height: 115%;  color:black;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:arial;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:small;"&gt;-&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font:7.0pt &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:arial;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:small;"&gt;     &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"  style="line-height: 115%;  color:black;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:arial;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:small;"&gt;Los procesos de negociación de un NAP se realizaron en contextos en los que, pese a todos los problemas de América Latina encima, existía confianza en las relaciones y en donde no latía la amenaza de control de la información por parte del Estado (sólo tenía que lidiarse con la amenaza de control de los medios privados, que ya era bastante).&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/li&gt;&lt;li&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"  style="line-height: 115%;  color:black;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:arial;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:small;"&gt;-&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font:7.0pt &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:arial;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:small;"&gt;     &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"  style="line-height: 115%;  color:black;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:arial;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:small;"&gt;En varios artículos del borrador de Proyecto de Ley, discutido hace poco más de un año, se le da potestad al Estado para dictar políticas o regulaciones según consideraciones del ente rector (Ministerio) y exigir a los Proveedores del Servicio de Internet (ISP) modificaciones propias de administración de tráfico, en función de cualquier beneficio social. De ser así, ese beneficio social, con el que en teoría la mayoría de los venezolanos podría inclinarse, se diluye en una ambigüedad teñida por posibles intereses del proyecto político oficial, con el cual la mitad de la población de participantes en los últimos procesos electorales, ha manifestado estar en desacuerdo.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/li&gt;&lt;li&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"  style="line-height: 115%;  color:black;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:arial;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:small;"&gt;-&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font:7.0pt &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:arial;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:small;"&gt;     &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"  style="line-height: 115%;  color:black;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:arial;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:small;"&gt;La emergencia de nuevas tecnologías, combinación de servicios y baja en los precios internacionales de conexión dejan atrás las preocupaciones económicas que movilizaron inicialmente el NAP, lo que hace que a estas alturas pierdan vigencia los primeros términos económicos. Y ahora podrían surgir otros que, en nombre de la soberanía, ahoguen nuevas opciones para hacer verdaderamente plural la agenda temática del país, frente al riesgo hegemónico de medios privados, ahora añadiéndole el del Estado.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/li&gt;&lt;/ul&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style=" line-height: 18px; font-family:arial;"&gt;&lt;h1 style="margin-top:0cm;margin-right:0cm;margin-bottom:6.0pt;margin-left: 0cm;text-align:justify;line-height:13.5pt;border:none;mso-border-bottom-alt: solid #99CC33 .75pt;padding:0cm;mso-padding-alt:0cm 0cm 6.0pt 0cm"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"  style="color:black;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:small;"&gt;Pueden revisarse fechas, precisiones y detalles sobre lo que es un NAP en:&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/h1&gt;&lt;h1 style="margin-top:0cm;margin-right:0cm;margin-bottom:6.0pt;margin-left: 0cm;text-align:justify;line-height:13.5pt;border:none;mso-border-bottom-alt: solid #99CC33 .75pt;padding:0cm;mso-padding-alt:0cm 0cm 6.0pt 0cm"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"  style="color:black;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:small;"&gt;Investigación realizada para &lt;/span&gt;&lt;a href="http://www.apc.org/es"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:small;"&gt;APC&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:small;"&gt;: &lt;/span&gt;&lt;a href="http://www.apc.org/es/node/8873"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:small;"&gt;“&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"  style="color:black;"&gt;&lt;a href="http://www.apc.org/es/node/8873"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:small;"&gt;Venezuela: NAP: ¿oportunidad para mejorar el acceso universal de banda ancha?”&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:small;"&gt;. &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/h1&gt;&lt;h1 style="margin-top:0cm;margin-right:0cm;margin-bottom:6.0pt;margin-left: 0cm;text-align:justify;line-height:13.5pt;border:none;mso-border-bottom-alt: solid #99CC33 .75pt;padding:0cm;mso-padding-alt:0cm 0cm 6.0pt 0cm"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;a href="http://erevistas.saber.ula.ve/index.php/Disertaciones/article/view/63/46"&gt;&lt;b&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:small;"&gt;Venezuela en siglo de cambios: nueve años de vaivenes en las comunicaciones&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/a&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:small;"&gt;. Anuario Electrónico Disertaciones&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/h1&gt;&lt;/span&gt;&lt;p&gt;&lt;/p&gt;          &lt;div style="mso-element:para-border-div;border:none;border-bottom:solid #99CC33 1.0pt; mso-border-bottom-alt:solid #99CC33 .75pt;padding:0cm 0cm 6.0pt 0cm;margin-left: 2.25pt;margin-right:0cm"&gt;  &lt;h1 style="margin-top:0cm;margin-right:0cm;margin-bottom:6.0pt;margin-left: 0cm;text-align:justify;line-height:13.5pt;border:none;mso-border-bottom-alt: solid #99CC33 .75pt;padding:0cm;mso-padding-alt:0cm 0cm 6.0pt 0cm"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:arial;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-weight: normal; "&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/h1&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3709985785040367529-6061556394479671538?l=laciberguenza.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://laciberguenza.blogspot.com/feeds/6061556394479671538/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3709985785040367529&amp;postID=6061556394479671538' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3709985785040367529/posts/default/6061556394479671538'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3709985785040367529/posts/default/6061556394479671538'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://laciberguenza.blogspot.com/2010/02/cuando-lo-demas-vienen-nosotros-vamos.html' title='Cuando los demás vienen, nosotros vamos'/><author><name>Ysabel Briceño</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_6GNeakqH1Bw/S313s-pp-nI/AAAAAAAAANc/ExMOzNIda2c/s72-c/tortuga_liebre.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3709985785040367529.post-5291419852301654317</id><published>2009-07-03T09:31:00.000-07:00</published><updated>2009-07-03T10:13:42.367-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='cibergüenza'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='venezuela'/><title type='text'>Esas marcas que quedan</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://3.bp.blogspot.com/_6GNeakqH1Bw/Sk44TAtycYI/AAAAAAAAAMY/gOSI0XWTuOs/s1600-h/cicatriz2.jpg"&gt;&lt;img style="float:right; margin:0 0 10px 10px;cursor:pointer; cursor:hand;width: 134px; height: 100px;" src="http://3.bp.blogspot.com/_6GNeakqH1Bw/Sk44TAtycYI/AAAAAAAAAMY/gOSI0XWTuOs/s320/cicatriz2.jpg" border="0" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5354278906250817922" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"   style="font-family:Arial;font-size:100%;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:13px;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:medium;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:'times new roman';"&gt;Uno termina acostumbrándose a las marcas que le deja la vida. Y es uno, con las marcas. Aquella marquita pequeñita que quedó en la rodilla cuando te caíste por querer llegar más rápido que los otros a comprar los heladitos de doña Inés y que de vez en cuando, en solitario, o furtivamente aunque estés ante los ojos de muchos, rozas con el dedo mientras dilucidas asuntos varios de esta vida, más marcada que madura.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-align: justify;line-height:normal"&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:medium;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:'times new roman';"&gt;Las vacunas nos dejaron a esta generación el sello indiscutible en la espalda: un tremendo desnivel que mostramos con orgullo los que nacimos en los 60-70 y fuimos víctimas de las políticas públicas en salud para inmunizarnos ante los males de una sociedad que se jactaba de prevenir enfermedades. El hombro derecho también es un receptor del pasado que cuando te encuentras con él te hace recordar aquella larga cola escolar esperando con angustia que la enfermera pinchara el pedacito de piel número 57 del día, te tranquilizara con la rapidez con la que lo hacía y te apretara bien duro con un algodón, empujándote porque atrás esperaba el número 58. &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:medium;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:'times new roman';"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-align: justify;line-height:normal"&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:medium;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:'times new roman';"&gt;La rajita en la barbilla no la cuento como propia, pero me encanta apreciar a esa gente seriota capaz de maquillar todo en su vida, menos la implacable rayita producto de esas caídas en las que por sobrevivencia primero metemos la barbilla antes que los ojos. &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:medium;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:'times new roman';"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-align: justify;line-height:normal"&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:medium;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:'times new roman';"&gt;Si nos ponemos acuciosos, más de uno lleva en su cuerpo una puntica de lápiz de esas que algún compañerito te dejó de regalo, casi siempre sin querer; y pasas al otro año escolar, y al otro, y a bachillerato, y, ya de grande, cuando te encuentras aquel tipo, abogado y con pinta de sobrao, lo primero que recuerdas es el día en el que sentiste una intempesta en tu cuerpo y acto seguido la cara de aquel gordito diciendo "fue sin culpa". Te tocas disimuladamente el antebrazo y ahí está: la marquita del abogado como un vínculo que nada podrá evitar hasta que te mueras y te vayas con tus marcas al más allá. También es que a veces las marcas establecen una relación con nuestra conciencia y terminamos amando lo que queda de ellas (por más que el tiempo pase, siempre queda algo, nunca llegan a borrarse) porque son el reflejo de nuestra historia chiquitica dibujada en nuestro cuerpo.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-align: justify;line-height:normal"&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:medium;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:'times new roman';"&gt;Sería muy cruel hablar de las marcas producidas por un correazo o un tolete de cualquier instrumento filoso que llegó a alcanzarte producto de un arrebatón de padre o de madre, ya de grande imaginándome que hasta razón tendrían. Esas marcas ya no las tienen los chamos de ahora porque la LOPNA se ha encargado de privar el impulso primitivo de los adultos contemporáneos, lo que seguro nos hará más infelices que nuestros viejos, entre otras razones.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:medium;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:'times new roman';"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-align: justify;line-height:normal"&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:medium;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:'times new roman';"&gt;Pero hay marcas que, a fuerza de impacto se hacen públicas y, por tanto, parte de grandes historias. Si no, recordemos a &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:medium;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:'times new roman';"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:medium;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:'times new roman';"&gt;Agustín Lara, con cuya cicatriz rencorosa cruzándole la cara dominó el mundo de las pasiones. &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:medium;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:'times new roman';"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:medium;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:'times new roman';"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-align: justify;line-height:normal"&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:medium;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:'times new roman';"&gt;Hay otras menos románticas. Me pregunto cómo le habría quedado la cara a Bush, si sus reflejos se hubieran retrasado un segundo ante aquel zapato número 47 que volaba directo a su cara desde unas  manos que parecían las de todo un pueblo afectado por su historia y por la que otros le imponen. Lamentablemente, la marca quedó en su conciencia, un poco menos visible. No vayan ustedes a creer, mi morbosidad a veces llega a pensar si la cámara alcanzaría a hacer un close up hasta corroborar si Chávez quedó con una marca pequeñita en vez de su otrora verruga. Por mera domesticidad, porque si nos ponemos sociológicos, no habrá maquillaje que valga para tapar las grandes cicatrices que estos personajes han dejado en la historia de nuestros pueblos. &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:medium;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:'times new roman';"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-align: justify;line-height:normal"&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:medium;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:'times new roman';"&gt;De las que tengo en mi cuerpo, las marcas del acné han sido las más desgraciadas. Todos los días soy yo y mis marcas en la cara, esa expresión indeleble de una etapa en la que las hormonas gozaban un puyero.  Conozco todas mis marcas con sus estados de ánimo. Cada una de ellas soy yo, inevitablemente. Y no podía ser yo sin ellas. Por si fuera poco, hoy, después de lidiar con una implacable lechina que, a los 38 años, parece una enfermedad innombrable por sus características indignantes, amanecí con otra de esas marcas a las que no me quedará otra opción que acostumbrarme. Ahí queda, en toda la mitad de la frente. Será indeleble. &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:medium;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:'times new roman';"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-align: justify;line-height:normal"&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:medium;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:'times new roman';"&gt;Una nimiedad, si la comparamos con las marcas que quedan en el alma de los pueblos, ésas a las que, si no les cae su desinfectante a tiempo, permanecen ahí toda la vida, mirando de vez en cuando como si lo hicieran por primera vez. Y, como si se tratara de un gordito escolar que actúa sin culpa, los gobernantes se encargan de taparlas con la manta gruesa de un presente que igual sigue fabricando cicatrices. Mañana quizás otros hagan lo mismo. El que esté libre de pecados que tire su primera marca.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3709985785040367529-5291419852301654317?l=laciberguenza.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://laciberguenza.blogspot.com/feeds/5291419852301654317/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3709985785040367529&amp;postID=5291419852301654317' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3709985785040367529/posts/default/5291419852301654317'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3709985785040367529/posts/default/5291419852301654317'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://laciberguenza.blogspot.com/2009/07/esas-marcas-que-quedan.html' title='Esas marcas que quedan'/><author><name>Ysabel Briceño</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_6GNeakqH1Bw/Sk44TAtycYI/AAAAAAAAAMY/gOSI0XWTuOs/s72-c/cicatriz2.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3709985785040367529.post-6075636911291488785</id><published>2009-05-18T03:48:00.000-07:00</published><updated>2009-05-18T04:52:39.239-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='cibergüenza'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='benedetti'/><title type='text'>Prioridades íntimas</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://2.bp.blogspot.com/_6GNeakqH1Bw/ShE-EDZ-BtI/AAAAAAAAAL4/hJQQMwNlUEk/s1600-h/mario.jpg"&gt;&lt;img style="float:left; margin:0 10px 10px 0;cursor:pointer; cursor:hand;width: 105px; height: 124px;" src="http://2.bp.blogspot.com/_6GNeakqH1Bw/ShE-EDZ-BtI/AAAAAAAAAL4/hJQQMwNlUEk/s320/mario.jpg" border="0" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5337115272765376210" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: right;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: right;"&gt;&lt;o:p&gt; Estaré repartido &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: right;"&gt;en cuatro o cinco pibes&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: right;"&gt;de esos que vos mirás&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: right;"&gt;y enseguida te siguen&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;Ayer se celebró el &lt;a href="http://artemisa.cecalc.ula.ve/diaintervzla/"&gt;día de Internet&lt;/a&gt;.&lt;span style="mso-spacerun:yes"&gt;  &lt;/span&gt;Fue una fiesta de la que quizás no estuvo muy enterado el vecino. Pero él lo celebró sin saberlo: me enseñó su pasaporte, orgulloso, porque con esa máquina&lt;span style="mso-spacerun:yes"&gt;  &lt;/span&gt;que tenía ahí su hijo, le mandaron a decir que tenía una cita en la Onidex; ahora que lo tiene, le ha pedido a su hijo que le diera las gracias a quien tuvo que ver con la entrega de su pasaporte. “Allá está sentado, seguramente mandando el mensaje que le pedí a esa gente de Internet”.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;Internet es curiosa. No moja, pero empapa. Se viste de adulta, pero es una niña que aprende con todos nosotros su camino futuro.&lt;span style="mso-spacerun:yes"&gt;  &lt;/span&gt;Nos lleva de la mano y de repente la domamos a nuestra manera. Me pasaron por la cabeza tantas formas de responder si, en un caso hipotético, llegaran a preguntarme por qué Internet es prioritaria, que si la autonomía, que si los emoticones, que si el país, que si la ciencia, que si las redes, que si el Estado.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;No publiqué la lista por esa potente razón que ahora tenemos de poder decidir cuándo dejar nuestra bolsita de mensajes en esta &lt;span style="mso-spacerun:yes"&gt; &lt;/span&gt;gran autopista, minada en las orillas por miles y miles de paquetes de información, grandes, venerables, malos, buenos, importantes, y que uno abre a su manera por esa potente razón que ahora tenemos para decidir cuándo disfrutarlos.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;Ahora temprano hice clic y leí que &lt;a href="http://www.otromundoesposible.com/?p=3161"&gt;Pilar&lt;/a&gt;, la mujer de Saramago, pedía por una cadena de poemas para menguar el dolor de la partida de &lt;a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Mario_Benedetti"&gt;Mario Benedetti&lt;/a&gt;. &lt;span style="mso-spacerun:yes"&gt; &lt;/span&gt;Hice clic, y clic, y clic. Veía su abultado bigote, sus ojos de pasatiempo, recordé su táctica, sus estados de ánimo, se me atapuzó el recuerdo entre las teclas, repasé la idea de cómo aman aquellos y nosotros, me quedé radiante y jodida, quizás más viceversa. Se me salió una lágrima. Y viví. &lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;Disfruté de esas bolsitas que muchos con humildad habían puesto en la orilla de la autopista con los poemas de Benedetti. Y agradecí que Internet existiera. Mi corazón me reforzó la larga lista de razones para considerarla prioritaria. Hice clic y publiqué. Por esa potente razón que ahora tenemos de decidir cuándo hacerlo.&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3709985785040367529-6075636911291488785?l=laciberguenza.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://laciberguenza.blogspot.com/feeds/6075636911291488785/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3709985785040367529&amp;postID=6075636911291488785' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3709985785040367529/posts/default/6075636911291488785'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3709985785040367529/posts/default/6075636911291488785'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://laciberguenza.blogspot.com/2009/05/prioridades-intimas.html' title='Prioridades íntimas'/><author><name>Ysabel Briceño</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_6GNeakqH1Bw/ShE-EDZ-BtI/AAAAAAAAAL4/hJQQMwNlUEk/s72-c/mario.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3709985785040367529.post-5371057733457452405</id><published>2009-01-22T11:46:00.000-08:00</published><updated>2009-01-23T04:44:01.986-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='enmienda'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='democracia'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='constitución'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='venezuela'/><title type='text'>Maldades del soberano</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://3.bp.blogspot.com/_6GNeakqH1Bw/SXjRN2C5WuI/AAAAAAAAAIk/xGM7df531NU/s1600-h/pregunta.jpg"&gt;&lt;img style="float:right; margin:0 0 10px 10px;cursor:pointer; cursor:hand;width: 204px; height: 320px;" src="http://3.bp.blogspot.com/_6GNeakqH1Bw/SXjRN2C5WuI/AAAAAAAAAIk/xGM7df531NU/s320/pregunta.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5294211397750184674" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Buenas tardes señor. Nos gustaría saber si está de acuerdo con ampliar sus derechos a participar, elegir y ser más feliz en este mundo que le corresponde a Usted vivir. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Mmmmmsí –dejó asomar Aramís ante aquella visita sorpresiva a su casa en una tarde de enero-. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Bastó con dejarse escuchar un sí, aunque agazapado e incrédulo, cuando en la esquina retumbó un ¡yesssss! y estentóreas emociones se dejaban sentir acompañadas de golpes y movimientos descontrolados. Aramís miró a su visitante casi con susto y se asomó para confirmar las sospechas de que no estaban solos. El visitante miró al techo y, como quien menta todos sus antepasados en silencio, entreabrió las comisuras de sus&lt;br /&gt;labios con una sonrisa falsa y nerviosa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¿Viene solo? –preguntó Aramis-. &lt;br /&gt;- Absolutamente –se dejó escuchar de aquel hombre que retomaba la formalidad inicial de la visita.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aramís recordó que desde muy pequeño los interrogatorios solían poner en evidencia su lentitud. Las respuestas efectivas y oportunas no eran su fuerte. A los siete años, su mamá le hizo confesar que se había comido las cuatro arepitas dulces que le habían encargado llevar a la casa de Ceferina y años más tarde tuvo el valor de decir que se confundió de casa y se las había llevado al negro Juan. Era también atormentado en el colegio cuando, después de largas horas de estudio, veía en la hoja de examen esos signos de interrogación que hacían sinapsis brutal en su cabeza: no podía controlar las respuestas, escribía más de la cuenta donde tan sólo le preguntaban la sección de su grado y respondía sí cuando debía marcar con una equis. Ni hablar de los espasmódicos abordajes de Ana, su mujer, cuando en una mañana apacible saliera con el cuento de ¿tú me quieres? Siempre el maldito signo de interrogación. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y ahora recibe esta visita inesperada de alguien que parece preguntarle si le gustaría recibir honores como un rey y comer todas las tardes majarete. Esta vez no iba a perder las consultas con el psicólogo. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Vuelva más tarde- le dijo al visitante. &lt;br /&gt;-Regreso a las cuatro –le respondió aquel hombre- mire que no tengo mucho tiempo, le dejo este material para que responda según su conciencia patriótica.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aquellas hojas fungían como una guía de estudio que explicaba por qué votar a favor de una enmienda constitucional. Y enseguida soltó con fuerza: ¡¿otra vez?!  Entonces leía que no se trataba de lo mismo, que aquel pasado diciembre habían sido muchos más los artículos por los que se preguntaban, pero que esta vez era más sencillo: se trataba de ampliar su derecho a elegir cuantas veces quisiera por la misma gente. Mayor número de veces se postulaba la misma persona para ser presidente, gobernador o diputado, mayor sería su felicidad porque se ampliaban los centímetros de derechos políticos que le correspondían. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Era toda una responsabilidad para aquel individuo no equivocarse en la respuesta. Se trataba de su felicidad. Pensó seriamente la idea de contar durante 50 años más en la lista de candidatos presidenciales con un mismo hombre, ése que, a juzgar por los argumentos, la providencia ya había seleccionado para hacer la patria, en un país cuyas circunstancias lo convirtieron en un subordinado del pueblo venezolano, del cual Aramís formaba parte. Es decir, Aramís podría ser jefe de aquel soldado revolucionario durante 50 años más, si así fuese su voluntad. Toda una oportunidad para ser feliz casi que eternamente. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por un instante dio la impresión de un Aramís seguro, cuando de pronto lo asaltaron las dudas: ¿Y si el pueblo tuviera la maldad de castigarlo y votar por aquel hombre eternamente? ¿Cómo iba a permitir que esa dureza se posara sobre aquel soldado, cuya humilde obediencia lo haría bajar la cabeza cada vez  que el pueblo, soberano y autónomo lo sometiera a las duras pruebas de un gobierno perpetuado por la voluntad colectiva? ¿Sería capaz aquel hombre de obedecerlo durante 50 años, sin importar el sacrificio que eso signifique?¿Cómo dibujar el destino de un hombre que eternamente se sentaría en una misma silla, mientras engorda y engorda hasta que se fosilicen los sobrantes en aquel palacio presidencial? &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No. Eso sí que no lo podía permitir. Aramís no podría ser feliz al extender la posibilidad de  sufrimiento de aquel hombre por tanto tiempo. Aquel soldado revolucionario también tenía derecho a ser feliz. Era necesario distribuir los sufrimientos y turnar gobernantes sometidos a la inclemencia del pueblo soberano. No podía permitirse que la vida de un individuo humilde fuese azotada por el pueblo durante tanto tiempo. Porque mira que lanzarse indefinidamente a ser presidente haría correr el riesgo de que un pueblo procaz lo seleccione eternamente. El pueblo tiene sus maldades escondidas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pasó un largo rato y Aramís tomó un sillón cómodo. Abrió la puerta, se apoltronó mirando hacia afuera mientras la luz de la tarde acariciaba su sensación de firmeza. Y como quien espera tranquilamente la felicidad, sonreía dispuesto a esperar que regresaran a su casa a hacerle nuevamente la pregunta. Por primera vez sentía que las consultas al psicólogo estaban empezando a dar resultado.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3709985785040367529-5371057733457452405?l=laciberguenza.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://laciberguenza.blogspot.com/feeds/5371057733457452405/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3709985785040367529&amp;postID=5371057733457452405' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3709985785040367529/posts/default/5371057733457452405'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3709985785040367529/posts/default/5371057733457452405'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://laciberguenza.blogspot.com/2009/01/maldades-del-soberano.html' title='Maldades del soberano'/><author><name>Ysabel Briceño</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_6GNeakqH1Bw/SXjRN2C5WuI/AAAAAAAAAIk/xGM7df531NU/s72-c/pregunta.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3709985785040367529.post-704558991044161288</id><published>2008-10-13T03:42:00.000-07:00</published><updated>2008-10-13T07:42:05.200-07:00</updated><title type='text'>krta de amor</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://1.bp.blogspot.com/_6GNeakqH1Bw/SPMn0vb5MWI/AAAAAAAAAGs/egphfubnSNE/s1600-h/flor.jpg"&gt;&lt;img style="float:right; margin:0 0 10px 10px;cursor:pointer; cursor:hand;" src="http://1.bp.blogspot.com/_6GNeakqH1Bw/SPMn0vb5MWI/AAAAAAAAAGs/egphfubnSNE/s200/flor.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5256588977111642466" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Querida Antonia ¿Qué es de tu vida?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Después de tu partida tuve que empezar a recoger los pedazos rotos de este pobre corazón que  dejaste tirado entre escombros de vida. Y desde entonces te he rastreado infructuosamente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No sé cómo no se me ocurrió antes buscarte en la montaña. Ni el facebook hubiera sido tan efectivo para encontrarte. Te dejé pintas en todas las paredes y tú hoy, después de tanto tiempo me desnudas de nuevo el alma con este papel enviado con Sergio. ¿Qué haces por allá? ¿Aún confías en los aromas del azahar?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Yo sigo siendo el mismo. Logré escanear tu sonrisa y guardar todos tus sentimientos en mi disco duro. Casi muero una vez en que mi máquina se hizo incompatible con estas nuevas actualizaciones y estuve a punto de borrarte de mi vida. Pero ya me lo decía mi abuelo que la prevención es el mejor amigo del soldado a®mado: tengo un servidor adicional, cuyos respaldos multiplican tu vida por siempre.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hubiera preferido enviarte aunque sea un mensaje de texto: más rápido, sin mayúsculas y sin acentos, y no tendría que  and    ar     cuad  rando    las pala     b    ras   en e    st     os   esp   a   c   i    o   s   co    m              o       l     o    hac   ía            mos      en      a      q     u    e    ll      as   serv ill   e t   as.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mis días han sido de angustia, no te imaginas. Tener que lidiar con cientos de virus, desde la gripe influenza hasta los troyanos. No es segura la vida en la ciudad, ¿sabes? No sé si prefiero caer en manos de una amenaza oscura para robarme los zapatos que sentir la indignante invasión de las gavetas íntimas en mi computadora. Cada vez que sucede, me pregunto si tengo lo que llaman redundancia respecto a tu esencia para no correr el riesgo de borrarte para siempre, como pasó con todos mis archivos de apuntes cotidianos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero también disfruto un montón. Por ejemplo, ahora bailo tango gracias a las lecciones virtuales: ocho por delante, ocho por detrás y de nuevo; ¡es genial esto de Youtube! Ya te hablaré de ello en su momento, no lo hago ahora porque suelo dispersarme un poco y termino sin saber qué carrizo andaba buscando.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando nos veamos podremos chatear, ya que aquel cafetincito en donde solíamos robarnos las servilletas cerró hace mucho tiempo y no es muy seguro andar hablando por estas calles trajinadísimas en medio de nuestro distraído enamoramiento. En cambio, desde nuestras casas podremos mandarnos mensajitos que nos harán más grata la vida. Y pronto te presentaré el facebook; no te asustes si te invito a ser mi amiga, bien sabes que sería lo último que haría (yo te quiero como mi fiel esposa), pero es que son los nuevos códigos de esta manada urbana: hijos, abuelos y primos son amigos. ¿Fino verdad? Es lo que siempre habíamos querido para esta humanidad tan resquebrajada. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Antonia, te juro que sigo siendo el mismo. Te espero con ansias el domingo a las 10. Lástima no poder enviarte antes una url con mis fotos para que compartamos momentos del pasado. Ya pronto podremos hacerlo. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No c pero ahora t vo como mi hipervínculo preferido :)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Besos.&lt;br /&gt;Pancho.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3709985785040367529-704558991044161288?l=laciberguenza.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://laciberguenza.blogspot.com/feeds/704558991044161288/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3709985785040367529&amp;postID=704558991044161288' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3709985785040367529/posts/default/704558991044161288'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3709985785040367529/posts/default/704558991044161288'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://laciberguenza.blogspot.com/2008/10/krta-de-amor.html' title='krta de amor'/><author><name>Ysabel Briceño</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_6GNeakqH1Bw/SPMn0vb5MWI/AAAAAAAAAGs/egphfubnSNE/s72-c/flor.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3709985785040367529.post-5638946374988433781</id><published>2008-09-11T03:20:00.000-07:00</published><updated>2008-09-11T14:44:18.030-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='reflexiones'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='urbano'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='tic'/><title type='text'>Ágora powerpoense</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://3.bp.blogspot.com/_6GNeakqH1Bw/SMjyIEW8URI/AAAAAAAAAF0/0fzxStis-5M/s1600-h/agora2.jpg"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;" src="http://3.bp.blogspot.com/_6GNeakqH1Bw/SMjyIEW8URI/AAAAAAAAAF0/0fzxStis-5M/s400/agora2.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5244707986495787282" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En aquel auditorio ya no cabía un alma. La comunidad en pleno clamaba por la presencia del gran  maestro  que tantas veces había sido leído en las aulas de clase hasta ser  mitificado. Todos esperaban ansiosos que su discurso se desplegara sobre cada una de las butacas para verificar que se trataba  de un ser mágico, colado entre las rendijas de la ignorancia. Era el pensante. Y reunía eventualmente al gran público para elevar su magna condición de sabio. Posada sobre su discurso, la gente escuchaba al maestro recordando luego palabras que adornaban las sabias explicaciones para cada cosa. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero en pleno siglo XXI  no se podía esperar otra cosa que ciertos cambios. El pensante llegó esta vez más entusiasmado que de costumbre. Llevaba por pluma un pequeño aparatico que logró ser instalado en aquella fábrica de ilusiones.   Hubo que esperar más de la cuenta: al menos media hora para configurar pequeño aparatico, máquina de ilusiones y controles varios que de repente desplegaron una gran pantalla de colores, animando  a la audiencia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se trataba de un fondo galáctico que invitaba a pensar que aquella tarde se hablaría en clave cósmica. Las letras empezaron a salir lentamente como para que todos     ll  e  v  a  r  a  n     e  l       m  i  s  m  o       r  i  t  m  o.   Y los ojos colectivos se posaron sobre aquella pantalla hasta que lograron tardíamente leer el título de la charla: “Consideraciones epistémicas de la conducta humana”.  &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Consideraciones epistémicas de la conducta humana-  dijo entonces en voz alta el maestro.   &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Haciéndole una seña cómplice al operador de la máquina de ilusiones, el maestro esperó más de lo debido hasta que el fondo galáctico empezó a moverse lentamente, diluyendo  el título de la charla y empezaron a aparecer los primeros párrafos. El maestro leía cada una de las palabras desplegadas para no perder la gran oportunidad que le brindaba la pantalla. Entonces se generó el propio ambiente multimedia: galaxia, voz, palabra escrita y pantallitas animadas  hicieron gala de sus capacidades para mantener una audiencia disimuladamente distraída. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De las esquinas de la pantalla seguían surgiendo movimientos que alejaban y acercaban indistintamente diversos códigos cósmicos, mientras la seriedad del ponente iba haciendo lectura  m     u    y      l    e   n   t    a   del discurso animado del siglo XXI.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Todos disfrutaron a su manera: unos recogían con dificultad las estelas  que dejaban estrellas, cosmos animado, otros ansiaban que la pantalla no llegara a acelerarse hasta dejar al ponente hablando en tono retrasado, y, aunque  muchos imaginaron que se trataba de una nueva   propuesta televisiva,  no ocultaron su agradecimiento ante tan novedosa oferta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esa tarde no hubo muchas preguntas. Una de ellas rompió el hielo de esa situación blindada por un ambiente de adelantos tecnológicos para la comunicación. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Maestro,  y a qué se debe el motivo galáctico.&lt;br /&gt;- Era el único motivo que me ofrecía este maravilloso programa informático. Pero me han prometido otros fondos con flores dispersas, cielos inmensos y mares infinitos para animar mis prolíficos discursos.&lt;br /&gt;- Caramba, se ve tan bonito.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La audiencia rompió en aplausos, mientras el aparato mostraba un stand by que no cesó hasta haberse retirado el último de los receptores de aquella tarde.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3709985785040367529-5638946374988433781?l=laciberguenza.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://laciberguenza.blogspot.com/feeds/5638946374988433781/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3709985785040367529&amp;postID=5638946374988433781' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3709985785040367529/posts/default/5638946374988433781'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3709985785040367529/posts/default/5638946374988433781'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://laciberguenza.blogspot.com/2008/09/gora-powerpoense.html' title='Ágora powerpoense'/><author><name>Ysabel Briceño</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_6GNeakqH1Bw/SMjyIEW8URI/AAAAAAAAAF0/0fzxStis-5M/s72-c/agora2.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3709985785040367529.post-1840248439766831086</id><published>2008-09-01T22:39:00.000-07:00</published><updated>2008-09-03T21:49:58.064-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='cuba'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='gorki'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='yoani'/><title type='text'>Gorki: el hombre porno</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://1.bp.blogspot.com/_6GNeakqH1Bw/SLzUOCZquAI/AAAAAAAAAFs/D4HJFKpxsng/s1600-h/gorki.jpg"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;" src="http://1.bp.blogspot.com/_6GNeakqH1Bw/SLzUOCZquAI/AAAAAAAAAFs/D4HJFKpxsng/s400/gorki.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5241297403980199938" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pocos meses atrás me había topado en Internet con una página cuyo solo nombre podría hacer imaginar una matizada oferta  típica de este mundo de pelos caídos y tetas paradas: &lt;a href="http://www.pornopararicardo.com/"&gt;Porno para Ricardo&lt;/a&gt;. Sin contexto, habría podido pasarla por alto ante la avalancha de temas porno que supone la web. Pero intuyendo de qué se trataba, aquella página logró ciertamente excitar mis hormonas de inconformidad social típicas de juventud, apagadas hoy día de tanto manoseo estúpido que desde el poder se profesa con las ideas de revolución, y por supuesto porque mi condición de púber la dejé atrás hace unos años. &lt;br /&gt;Viendo aquella foto en la que cuatro músicos se mostraban semidesnudos, desde la propia Habana,  expresando irreverencia ante el estatus cubano, me convencí de que algo estaba cambiando en aquella isla, no sólo por el hecho de ver aquellas figuras antimachistas leninistas publicar libremente su condición de artistas inconformes, sino por el hecho de que pudieran ser toleradas en un régimen que supone represión eterna ante las voces altas que denuncien el establishment.&lt;br /&gt;Se me alborotó el activismo y me imaginé apoyándolos como hace tiempo no lo hago con nadie, por el sólo hecho de rebelarse ante el discurso dominante que asfixia la diversidad de pensamiento. Debo reconocer que estuve a punto de orgasmo al pensar que podían hacer este acto de inconformismo social, desde la propia Habana, sin ser censurados. Me dio alivio ver en &lt;a href="http://desdecuba.com/generaciony/"&gt;el blog de Yoani&lt;/a&gt;, y en los sitios recomendados por ella, miles de comentarios donde personas de diferentes partes del mundo, pero principalmente cubanas, debatían sin amarres oficiales sus diferencias, reflejando claro está una sociedad curtida de discursos, pero al fin y al cabo haciéndolo  sin la interpretación maniquea que desde afuera suele hacerse sobre Cuba: aquella retahíla de mensajes ha sido el mejor álbum de la imperfección del socialismo caribe ofrecido sin intermediarios ni titulares estereotipados. No es poca cosa esto de Internet.&lt;br /&gt;Pero el placer me duró hasta el viernes pasado cuando leí en el mismo &lt;a href="http://desdecuba.com/generaciony/"&gt;blog de Yoani &lt;/a&gt;que Gorki, el músico líder de la banda &lt;a href="http://www.pornopararicardo.com/"&gt;Porno para Ricardo&lt;/a&gt; había sido arrestado por su “peligrosidad predelictiva”, lo que claramente hace suponer que no ha hecho nada pero que por un por si acaso, es mejor tenerlo como ciudadano no grato del régimen.  Pero ciertamente no es poca cosa esto de Internet. Aquel muchacho no debe ser el único al que se le acuse de este macondiano supuesto predelictivo, pero quizás el haber sido miembro de una comunidad virtual le hizo corto el período de regreso a su casa, originando un verdadero coitus interruptus a la autoridad cubana. &lt;br /&gt;El domingo, Gorki ya formaba parte de cientos de páginas de diarios digitales en el mundo que aprovecharon la ocasión para jugar con los titulares a conveniencia. Afortunadamente, ya yo tenía mi versión más en crudo, mostrada no sólo por Yoani, sino además por los cientos de internautas, autocalificados  revolucionarios, comandantes, camaradas,cubalibre, unos a favor y otros en contra de esta valiente muchacha que osa pasar su guante de seda sobre la textura hirsuta de Cuba. Antes de mirar los periódicos ya yo había sacado mis propias conclusiones y me había recostado con placer sobre mi almohada.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3709985785040367529-1840248439766831086?l=laciberguenza.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://laciberguenza.blogspot.com/feeds/1840248439766831086/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3709985785040367529&amp;postID=1840248439766831086' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3709985785040367529/posts/default/1840248439766831086'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3709985785040367529/posts/default/1840248439766831086'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://laciberguenza.blogspot.com/2008/09/gorki-el-hombre-porno.html' title='Gorki: el hombre porno'/><author><name>Ysabel Briceño</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_6GNeakqH1Bw/SLzUOCZquAI/AAAAAAAAAFs/D4HJFKpxsng/s72-c/gorki.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3709985785040367529.post-8948449209071142373</id><published>2008-08-18T08:19:00.000-07:00</published><updated>2008-08-19T21:32:50.380-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='periodismo'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='venezuela'/><title type='text'>Primeras páginas</title><content type='html'>&lt;span style="font-style:italic;"&gt;Que me perdone Yankady, con 11 años escuchando el mismo cuento...&lt;/span&gt;&lt;span style="font-weight:bold;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¿Dora?&lt;br /&gt;- Mmmmmm?&lt;br /&gt;- He dibujado algo.&lt;br /&gt;- ¿Otra vez? ¿Cuántas veces te he dicho que dejes de estar perdiendo el tiempo en esos garabatos?&lt;br /&gt;- Bueno, es que en realidad ahora sí creo haber llegado a expresar lo que siento.&lt;br /&gt;- A ver…&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://2.bp.blogspot.com/_6GNeakqH1Bw/SKmW8gRoPrI/AAAAAAAAAFA/HCLi2SnceZs/s1600-h/sombrero.gif"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;" src="http://2.bp.blogspot.com/_6GNeakqH1Bw/SKmW8gRoPrI/AAAAAAAAAFA/HCLi2SnceZs/s320/sombrero.gif" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5235882007995104946" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;- ¿Sabes qué es?&lt;br /&gt;- Pues claro, es el mismo dibujo de toda tu vida. Ya sé que es una boa que se come un elefante. No es un sombrero.&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://2.bp.blogspot.com/_6GNeakqH1Bw/SKmXPA1qFPI/AAAAAAAAAFI/4txqGyotvdA/s1600-h/sombreroelefante.gif"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;" src="http://2.bp.blogspot.com/_6GNeakqH1Bw/SKmXPA1qFPI/AAAAAAAAAFI/4txqGyotvdA/s320/sombreroelefante.gif" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5235882325973800178" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;- No. No es un sombrero. Pero tampoco es una boa que se come al elefante. Es la noticia.&lt;br /&gt;- ¿Qué?&lt;br /&gt;- Mira el elefante calloso que se diluye en las páginas de los periódicos. Lo único que alcanzamos a ver son titulares grandes.  Los colmillos no caben más en cada toma de la televisión. Noticia del día: problemas gástricos. Horas extras  dominicales. Enfoco y dibujo un culpable. Este elefante está muy enfermo. Ya las líneas me salen demasiado torcidas.&lt;br /&gt;-  Nadie te mandó a desviarte de carrera. Te dije que siguieras como aviador.&lt;br /&gt;- Es que puede volver el Principito. Y tanta pequeñez me asusta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;POSDATA:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No sé a cuenta de qué me invitaron como Oradora de (Des)Orden en una entrega de premios regionales de periodismo. Lo único irreverente que me salió fue usar al Principito como excusa. Me perdonan. Si se entusiasman, lean el &lt;a href="http://renovacioncnp.blogspot.com"&gt;discurso &lt;/a&gt;. Comprendo si no lo hacen. Ya estamos tan cansados de tantos...&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3709985785040367529-8948449209071142373?l=laciberguenza.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://laciberguenza.blogspot.com/feeds/8948449209071142373/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3709985785040367529&amp;postID=8948449209071142373' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3709985785040367529/posts/default/8948449209071142373'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3709985785040367529/posts/default/8948449209071142373'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://laciberguenza.blogspot.com/2008/08/primeras-pginas.html' title='Primeras páginas'/><author><name>Ysabel Briceño</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_6GNeakqH1Bw/SKmW8gRoPrI/AAAAAAAAAFA/HCLi2SnceZs/s72-c/sombrero.gif' height='72' width='72'/><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3709985785040367529.post-2334611435257117996</id><published>2008-08-11T00:43:00.000-07:00</published><updated>2008-08-12T16:08:04.279-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='gendarme necesario'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='adam smith'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='venezuela'/><title type='text'>Ilusiones cromáticas</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://2.bp.blogspot.com/_6GNeakqH1Bw/SJ_ugFUEdpI/AAAAAAAAAE4/NIj7NEf1y7M/s1600-h/sem%C3%A1foro.jpg"&gt;&lt;img style="float:right; margin:0 0 10px 10px;cursor:pointer; cursor:hand;" src="http://2.bp.blogspot.com/_6GNeakqH1Bw/SJ_ugFUEdpI/AAAAAAAAAE4/NIj7NEf1y7M/s400/sem%C3%A1foro.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5233163526977386130" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;Bajaban con cierta rapidez los carros de aquel lugar, por una de esas avenidas, mitad citadinas, mitad pueblerinas: la gente juega a saberse el cuento urbano y de repente afloran las ideas ancestrales arbitrarias; entonces nadie sabe si la vía de la izquierda es más lenta que la derecha, unos pasan por delante y otros pasan por detrás y la cosa fluye, pero lenta. Al fin y al cabo, nadie se anda parando a discutir en mitad de la avenida asuntos epistémicos de la conducta del conductor. Así iban, cuando notaron muy cerca del cruce que los carros empezaban a aglomerarse y la congestión se hacía evidente. En vez de rojo, aquel semáforo pintaba un amarillo eventual y en vez de verde suspiraba una sombra demasiado eterna para los que deseaban circular más rápido. Afloraron las diferencias: unos queriendo llegar antes amagaban con caras de poderosos empegostados en carrocerías brillantes y novísimas, pero tampoco faltó quien soltara su vestuario antiguo como arma importante y lograra intimidar a los recientes especímenes rodantes, abriéndose paso con mirada de soslayo. Empezó a fluir el asunto  y de repente se alternaban los actores de aquella concentración. Con todo, se salía rápido. El susto mayor se pasaba en el momento de tomar decisiones en medio del caos: “pasa, pasa rápido que te llega. Para, para, pero no dejes de rodar…” Así hasta que se salía de aquel lío en el que los colores de una sociedad se habían vuelto turbios. Ya de lejos, algunos miraban por el retrovisor como a quien se le presenta  la historia en reverso. Pintaba cierta ley natural en la que -superada las maldades del individuo- la sociedad logra evolucionar y cruza finalmente la avenida. Horas después aún se circulaba sin percances, emanando  la propuesta de Adam Smith y otros grandes exponentes de las avenidas autoreguladas. Aunque la ilusión de un nuevo semáforo seguía pendiendo en muchos de los retrovisores, junto al zapatico y la estampita de José Gregorio Hernández. Claro, es que no era un tránsito perfecto; casi siempre se cruzaban las miradas de indignación frente a aquel semáforo dormido que habiendo llegado a los treinta años de existencia, asistía a la imperfección. Pero en segundos todos se perdían y dejaban atrás la posibilidad de haber sido chocados. Entonces sucedió lo inevitable. Ya en la tarde, la cosa no fluía tan fácilmente, la cola era eterna, intentando todos ir alineaditos. Se sudaba  por horas en un lugar que casi nunca le correspondía a nadie. Los gestores inventaron otros atajos a los cuales pagaban los más poderosos para salir del tormento. La ira desbordó a muchos y sin saber el origen, unos contra otros se peleaban defendiendo no se sabía bien qué cosa. Unos pocos intentaban disimular y ganar espacio, mientras otros intentaban dar explicación a aquella avenida absurda. Llegados al cruce, él estaba ahí. Había sido inventado por las perversas ideas del gendarme necesario. Convencido de que nadie más podía llevar de la mano a aquellos que jugaban a ser adultos, aquel fiscal erguido alzaba autoritariamente su silbato dando manotazos rápidos sin tener tiempo de mirar el país que había causado con la promesa de hacer circular de manera más justa (nunca dijo más rápido, a decir verdad). Algunos pasaban y lo saludaban con cariño, esperanzados en que llegaría a cumplir su promesa; otros decidían pararse en una esquina y mirar de lejos el panorama. Tardíamente, unos cuantos empezaron a dibujar la nostalgia de un tránsito  manido y autoinventado. Llegó la noche y aquella figura que había emergido para depurar los dilemas profundos de la sociedad se convirtió en otro semáforo dañado. Pero peor. Porque seguía prometiendo; con la perversa idea de no mirar atrás; resolviendo con desesperación y a su manera el tránsito de aquel país; y dejando una larguísima luz roja cuando se asomaba la posibilidad de mostrarle el  manual del conductor. Casi todos fueron acomodándose en el canal más adecuado, y muy pocos pudieron responder por qué carrizo el semáforo más viejo les había jugado sucio.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3709985785040367529-2334611435257117996?l=laciberguenza.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://laciberguenza.blogspot.com/feeds/2334611435257117996/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3709985785040367529&amp;postID=2334611435257117996' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3709985785040367529/posts/default/2334611435257117996'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3709985785040367529/posts/default/2334611435257117996'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://laciberguenza.blogspot.com/2008/08/ilusiones-cromticas.html' title='Ilusiones cromáticas'/><author><name>Ysabel Briceño</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_6GNeakqH1Bw/SJ_ugFUEdpI/AAAAAAAAAE4/NIj7NEf1y7M/s72-c/sem%C3%A1foro.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3709985785040367529.post-8381947643596781106</id><published>2008-08-03T23:07:00.000-07:00</published><updated>2008-08-11T17:15:54.791-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='cortázar'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='chirinos'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='venezuela'/><title type='text'>Lecturas glíglicas</title><content type='html'>A veces de esta forma nos entendemos más...&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight:bold;"&gt;&lt;br /&gt;Desde Cortázar&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://2.bp.blogspot.com/_6GNeakqH1Bw/SJaeevODF9I/AAAAAAAAAEQ/w-fvlF_Yays/s1600-h/cortazar_con_gato.jpg"&gt;&lt;img style="float:right; margin:0 0 10px 10px;cursor:pointer; cursor:hand;" src="http://2.bp.blogspot.com/_6GNeakqH1Bw/SJaeevODF9I/AAAAAAAAAEQ/w-fvlF_Yays/s200/cortazar_con_gato.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5230542268146063314" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"Apenas él le amalaba el noema, a ella se le agolpaba el clémiso y caían en hidromurias, en salvajes ambonios, en sustalos exasperantes. Cada vez que él procuraba relamar las incopelusas, se enredaba en un grimado quejumbroso y tenía que envulsionarse de cara al nóvalo, sintiendo cómo poco a poco las arnillas se espejunaban, se iban apeltronando, reduplimiendo, hasta quedar tendido como el trimalciato de ergomanina al que se le han dejado caer unas fílulas de cariaconcia. Y sin embargo era apenas el principio, porque en un momento dado ella se tordulaba los hurgalios, consintiendo en que él aproximara suavemente sus orfelunios. Apenas se entreplumaban, algo como un ulucordio los encrestoriaba, los extrayuxtaba y paramovía, de pronto era el clinón, la esterfurosa convulcante de las mátricas, la jadehollante embocapluvia del orgumio, los esproemios del merpaso en una sobrehumítica agopausa. ¡Evohé! ¡Evohé! ..."&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight:bold;"&gt;Desde mi casa&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://1.bp.blogspot.com/_6GNeakqH1Bw/SJaezpCe9fI/AAAAAAAAAEY/QtxcmYClA54/s1600-h/dormida.jpg"&gt;&lt;img style="float:right; margin:0 0 10px 10px;cursor:pointer; cursor:hand;" src="http://1.bp.blogspot.com/_6GNeakqH1Bw/SJaezpCe9fI/AAAAAAAAAEY/QtxcmYClA54/s200/dormida.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5230542627264198130" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;No me alcanzan los pocos estrateros de esta rutina sin esclarescencias. Eso está bien para mi arreglista que desde las 4:00 m socierna las madrugadas sin pena, mientras  yo en contiplencia sedada. Esperando que un día me diga "hasta aquí las terrunas templanzas. Párese”.&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight:bold;"&gt;&lt;br /&gt;Desde el país&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://2.bp.blogspot.com/_6GNeakqH1Bw/SJahGGrx7UI/AAAAAAAAAEo/VfYc3rx04Ts/s1600-h/chirinos.png"&gt;&lt;img style="float:right; margin:0 0 10px 10px;cursor:pointer; cursor:hand;" src="http://2.bp.blogspot.com/_6GNeakqH1Bw/SJahGGrx7UI/AAAAAAAAAEo/VfYc3rx04Ts/s200/chirinos.png" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5230545143482936642" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;Las  valganas princesas no sotorran más el tiempo. Y una vez más, desde la apareada red destemplada, salta la muerte. Todo vale. De pronto efluvionan sin más los tempurios sorpresivos. Entonces, una vida acaba en tertulia priuntiriada. Se acusa al dontón sin mescaba íntima, salvo la que cuartillean los consultorios. Los ojos extraños desecan sin termencia. Unos arriba, otros abajo. Todos quedan aquesidos, aspirando una tentida versión, más allá de la enfundia clamada por intrina apresurada. Para este caso y todos los quisientes que ya no sorprenden cuando los leemos en las sústinas tábinas de los cleriótidos.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3709985785040367529-8381947643596781106?l=laciberguenza.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://laciberguenza.blogspot.com/feeds/8381947643596781106/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3709985785040367529&amp;postID=8381947643596781106' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3709985785040367529/posts/default/8381947643596781106'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3709985785040367529/posts/default/8381947643596781106'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://laciberguenza.blogspot.com/2008/08/lecturas-glglicas.html' title='Lecturas glíglicas'/><author><name>Ysabel Briceño</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_6GNeakqH1Bw/SJaeevODF9I/AAAAAAAAAEQ/w-fvlF_Yays/s72-c/cortazar_con_gato.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3709985785040367529.post-8900240578348066463</id><published>2008-07-29T16:43:00.001-07:00</published><updated>2008-08-05T07:09:51.318-07:00</updated><title type='text'>Introducción embebida</title><content type='html'>&lt;a href="http://www.yuotube.com"&gt;Youtube&lt;/a&gt; y otras de esas maravillosas herramientas que te hacen sentir poderoso publicando y compartiendo videos y audios, me han regalado otro gran descubrimiento: la palabra “embed”. En español, un poco rara ella: embeber, pero de un memorándum extraordinario por parte del DRAE para usarla sin cargos de conciencia. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Resulta que no sólo descubro que es exactamente la palabra que debo usar para incluir mis videos o audios en algún sitio web, cual pan en café con leche, sino que además me he perdido de usarla en otros contextos en los que también cabría perfectamente, como anillo embebido en dedo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Entonces, el &lt;a href="http://buscon.rae.es/draeI/"&gt;DRAE electrónico&lt;/a&gt;,  debió haber embebido en su aval una nueva acepción para esta palabra, muy recientemente (porque antes no estaba): incorporar, incluir dentro de sí a otra. Lo cual embebe perfectamente en lo que se quiere para los casos de los videos y audios. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Creo que mejor resuelto que en inglés, en donde extrañamente no parece fácil embeberse la palabra con un vaso de cartón.&lt;br /&gt; Como ejemplo una muestra:&lt;br /&gt;¿&lt;a href="http://forum.wordreference.com/showthread.php?t=931988"&gt;embed sustantivo&lt;/a&gt;? &lt;br /&gt;O ésta, más interesante para mí: “¿&lt;a href="http://forum.wordreference.com/showthread.php?t=469304"&gt;Estado embebido&lt;/a&gt;?”: &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¡Viva la lengua! (sobre todo en salsa y como la hace mi mamá)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://3.bp.blogspot.com/_6GNeakqH1Bw/SI9BOD2RCDI/AAAAAAAAADg/OSlDBkSDPH8/s1600-h/enchumbado.jpg"&gt;&lt;img style="float:left; margin:0 10px 10px 0;cursor:pointer; cursor:hand;" src="http://3.bp.blogspot.com/_6GNeakqH1Bw/SI9BOD2RCDI/AAAAAAAAADg/OSlDBkSDPH8/s200/enchumbado.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5228469402207324210" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;Video enchumbado&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://1.bp.blogspot.com/_6GNeakqH1Bw/SI9ATrRpTsI/AAAAAAAAADY/DNE0gFGQdXY/s1600-h/embebida.jpg"&gt;&lt;img style="float:left; margin:0 10px 10px 0;cursor:pointer; cursor:hand;" src="http://1.bp.blogspot.com/_6GNeakqH1Bw/SI9ATrRpTsI/AAAAAAAAADY/DNE0gFGQdXY/s200/embebida.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5228468399178862274" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;Mujer embebida, mas no embebria&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3709985785040367529-8900240578348066463?l=laciberguenza.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://laciberguenza.blogspot.com/feeds/8900240578348066463/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3709985785040367529&amp;postID=8900240578348066463' title='5 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3709985785040367529/posts/default/8900240578348066463'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3709985785040367529/posts/default/8900240578348066463'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://laciberguenza.blogspot.com/2008/07/introduccin-embedida.html' title='Introducción embebida'/><author><name>Ysabel Briceño</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_6GNeakqH1Bw/SI9BOD2RCDI/AAAAAAAAADg/OSlDBkSDPH8/s72-c/enchumbado.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>5</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3709985785040367529.post-6332804866732753135</id><published>2008-07-29T16:24:00.000-07:00</published><updated>2008-07-29T18:30:06.984-07:00</updated><title type='text'>Lecturas pueblerinas</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://1.bp.blogspot.com/_6GNeakqH1Bw/SI-wHceeAkI/AAAAAAAAAD8/-7kJx2H5rJ8/s1600-h/morros.jpg"&gt;&lt;img style="float:right; margin:0 0 10px 10px;cursor:pointer; cursor:hand;" src="http://1.bp.blogspot.com/_6GNeakqH1Bw/SI-wHceeAkI/AAAAAAAAAD8/-7kJx2H5rJ8/s200/morros.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5228591334349996610" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nací  en Caracas. Pero  por fortuna, una circunstancia familiar originó mi traslado a una población rural: San Juan de los Morros. Mi infancia transcurrió entre las ofertas pueblerinas que valoran las relaciones directas interpersonales y el intermitente contacto con mi gran grupo familiar que desde la ciudad acudía a mostrarme vitrinas de propuestas acumuladas sobre las últimas maneras de vivir, cada vez con menos tiempo de vigencia.  De manera que crecí en un pueblo que tenía escasas vías para acceder a esa información autorizada que establece los discursos dominantes; era, pues, parte de un reducto estadístico que no participaba de las grandes tendencias, salvo cuando se trataba de escasez. Ahora me doy cuenta que esta circunstancia marcó mi vida y cada vez que debo tomar decisiones,  seguramente un apartado de mi  inconsciente aflora para recordar que detrás de cada lectura de la vida, existe una fotografía que contrasta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Empecé a estudiar  periodismo casi sin entender lo que eso podría significar para mi entorno. Mi única referencia había sido el despliegue simbólico concentrado en la oferta citadina que, a través de la televisión me daba a probar la interesante narrativa de las grandes ciudades; por supuesto que las escasas ofertas de los periódicos de mi pueblo no podían competir con aquellos discursos mediáticos. Y estudié para estar en los grandes medios, frente a las cámaras, llena de luces, con los famosos. Mis estudios de periodismo los cursé en un lugar muy alejado de aquel pueblo en el que había crecido: San Cristóbal, una ciudad históricamente más cercana al país vecino, que al resto de mi país. Se trata de un lugar fronterizo con Colombia. Esta condición  se sumó a las influencias de mi vida.  Me impactó descubrir que los habitantes del estado Táchira (Venezuela) y Norte de Santander (Colombia) compartían códigos desconocidos por el resto de los países a los que pertenecían.  Pero, curiosamente, eran bombardeados por cuentos diarios, llamados noticias, enviados por medios nacionales, cargados de estereotipos negativos de unos hacia otros.   Me centré en aquella relación fronteriza y mis aportes, desde mi condición de estudiante de periodismo, se dedicaron a reivindicar la narrativa local, soportada en una convivencia no comprendida por las ciudades capitales. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Este afán me estimuló a investigar para comprender los procesos de integración, (tan en boga en aquel momento), pero desde la versión fronteriza (todavía recuerdo mi empeño en revisar diariamente las noticias negativas sobre la frontera colombo-venezolana que, desde  El Nacional (Venezuela) y El Tiempo (Bogotá), se ofrecían escritas por periodistas ubicados en los más altos pisos de los edificios capitalinos). Y nosotros (éramos un equipo religioso en esto) contrastando las versiones con la realidad y pasándolas a pequeños formatos que con dificultad se imprimían para enviar a diferentes lugares, con el interés de brindar una versión distinta a las establecidas por los medios. Ahora me doy cuenta de que nuestra lectura era apasionada y, por supuesto, muy cargada de ese sentimiento fustigado por el “periodismo objetivo”. No debió ser la mejor versión,  pero estaba convencida de que era  necesaria.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Con esta idea me entusiasmé, luego de graduada, a hacer una Maestría en Ciencias Políticas, para explicar las fronteras como espacios dinámicos,  apoyándome en interpretaciones que fuesen más allá de la clásica geopolítica. Debo decir que antes probé en los grandes y reconocidos medios capitalinos: me acerqué a fuentes importantes, estuve entre famosos, compartiendo  en las mejores condiciones que una profesional de la comunicación pudiera  aspirar.  Pero ya mi sueño de estar entre luces se había desvanecido; había descubierto lo importante que podía ser mi aporte en los pequeños espacios, en iniciativas locales que pudieran generar amplios impactos y llegar a cambiar la dinámica de lo establecido. Esa se había convertido en mi atractiva proyección.  Entonces me fui a Mérida, una interesante ciudad de Venezuela; pero me alejé de la frontera y me rendí ante una nueva realidad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mérida es una ciudad cuyos indicadores atraen a muchos, pequeño espacio con marcadas influencias rurales y una historia conservadora mezclada con la irreverencia propia de la condición universitaria. Una de las mejores ciudades para vivir.  Acá he hecho de todo. Ahorita trabajo en el Parque Tecnológico de Mérida, vinculada a iniciativas de tecnologías de información  (TIC) y un nuevo panorama se ha abierto ante mí.  Estoy haciendo mi Doctorado en Ciencias Humanas y mi nuevo tema de investigación es la sociedad de la información. Mi búsqueda en este sentido es reciente. Periodismo y Democracia es una relación que puede presentar distintas interpretaciones. A mí me da la gana de verla ahora reflejada en la capacidad que manifiesta una sociedad para optimizar el uso de las tecnologías de información y hacerse autónomas en decisiones, más nobles en la idea de valorar los entornos cercanos y crear discursos propios, una inquietud que durante mi vida profesional se ha paseado siempre a mi lado.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3709985785040367529-6332804866732753135?l=laciberguenza.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://laciberguenza.blogspot.com/feeds/6332804866732753135/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3709985785040367529&amp;postID=6332804866732753135' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3709985785040367529/posts/default/6332804866732753135'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3709985785040367529/posts/default/6332804866732753135'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://laciberguenza.blogspot.com/2008/07/lecturas-pueblerinas.html' title='Lecturas pueblerinas'/><author><name>Ysabel Briceño</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_6GNeakqH1Bw/SI-wHceeAkI/AAAAAAAAAD8/-7kJx2H5rJ8/s72-c/morros.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3709985785040367529.post-7097159637317088512</id><published>2008-04-18T16:20:00.000-07:00</published><updated>2008-04-18T16:34:43.663-07:00</updated><title type='text'>Será?</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://3.bp.blogspot.com/_6GNeakqH1Bw/SAkv9GUnDGI/AAAAAAAAABc/Mut0CBu7S2s/s1600-h/nota.jpg"&gt;&lt;img style="float:right; margin:0 0 10px 10px;cursor:pointer; cursor:hand;" src="http://3.bp.blogspot.com/_6GNeakqH1Bw/SAkv9GUnDGI/AAAAAAAAABc/Mut0CBu7S2s/s200/nota.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5190732772236790882" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;Por Fin!!!!! Voy a tener el lugar donde escribir lo que me dé la gana...Tendré tiempo?&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3709985785040367529-7097159637317088512?l=laciberguenza.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://laciberguenza.blogspot.com/feeds/7097159637317088512/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3709985785040367529&amp;postID=7097159637317088512' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3709985785040367529/posts/default/7097159637317088512'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3709985785040367529/posts/default/7097159637317088512'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://laciberguenza.blogspot.com/2008/04/ser.html' title='Será?'/><author><name>Ysabel Briceño</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_6GNeakqH1Bw/SAkv9GUnDGI/AAAAAAAAABc/Mut0CBu7S2s/s72-c/nota.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>1</thr:total></entry></feed>
